Presentación y aperitivo

fo/ diciembre 18, 2019/ paseos

Presentación y aperitivo

Hola a todos desde el blog de Suavecito.org.

Con estas líneas iniciamos una serie de breves comentarios sobre actividades, cosas o asuntos que nos inspiran y que conectan muy bien con el espíritu de Suavecito.org.

Estas reflexiones se convertirán en nuestros “Paseos en Positivo” y nacen con la idea de poner en valor pequeñas cosas que nos agradan. Pueden ser costumbres, lugares, objetos o simples cosas sencillas que observamos y disfrutamos con gusto y admiración (vamos, que nos transmiten lo que todos llamamos “buen rollo”), y que muy posiblemente tengan que ver con nuestro tiempo de ocio y los momentos que compartimos con otras personas.

Una vez claro el propósito positivo de compartir disfrute y ahuyentar la mala baba en general, empezamos con eso tan maravilloso que llamamos EL APERITIVO, que aunque parezca el simple paso previo al prometido buen final, no deja de ser una fiesta en sí mismo, y esos aperitivos de fin de semana son gloria, claro que sí, ya sean de paella con cosas, sin cosas, de patatas bravas, ali oli o braviolis (¿?), el hecho de compartir esta fiesta ya es algo único de nuestra cultura que merece un elogio.

Vivimos en la ciudad de Madrid y es imposible resumir el montón de propuestas interesantes que nos ofrece la ciudad (ni lo vamos a intentar). Esto no pretender ser una guía de nada, sino un lugar desde donde nos permitimos vociferar cosas que nos gustan, intentando no ofender a nadie, sin más, por lo que ahí van algunos lugares en los que nosotros disfrutamos de un aperitivo:

Para un aperitivo de barrio tenemos el  “Olivares”, junto al metro del Barrio de la Concepción, donde podéis cervezas bien tiradas, unas bravas y un pescaíto en adobo con los amigos. Lugar tradicional, sencillo y divertido para ir en grupo.

Para opciones más finas o para encuentros menos multitudinarios, disfrutamos  de la “Taberna y Media”, en Lope de Rueda 30, en pleno barrio de Ibiza, en dónde crecimos. Aquí hace unas semanas tomamos unos torreznos que quitaban el sentido (aquello más que torreznos era un cochinillo), o la Venta la Hidalguía, en Menorca 15, también en el barrio de Ibiza, con una ensaladilla rusa y un vermouth “especial” tremendos.

Como somos de los que nos dejamos aconsejar y nos gusta descubrir vinos diferentes, o mejor dicho, que nos los descubran, tenemos como referencia la tienda la Fisna, en calle del Amparo 91, en el madrileño barrio de Lavapiés. Tanto Iñaki como Delia son dos personas maravillosas, llenas de conocimiento que comparten con gusto. Es un lugar especial y tomarnos un vino allí acompañado de alguna de sus tapas exquisitas (como las albóndigas) siempre es un acierto.

Otro lugar que nos encanta, muy castizo y lleno de sabor es “La Casa de las Torrijas”, en la calle de La Paz nº4, a dos pasos de la Puerta del Sol de Madrid. Se trata de un precioso local antiguo con una barra repleta de azulejos de colores en dónde no sólo se pueden probar sus deliciosas torrijas sino que además podréis disfrutar de un sorprendente “Bloody Mary” con la fuerza suficiente como levantar el ánimo a cualquiera.

Seguiremos voceando más ocurrencias similares o completamente diferentes en próximas publicaciones.

Hasta pronto.

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