Paseos desde la terraza

Paseos desde la terraza: Madrid, Madrid, Madrid.

Sé que hemos quedado en que este blog de suavecito.org estaba dedicado a compartir con todos vosotros aquellas cosas o actividades que nos gustan y que disfrutamos, normalmente en nuestro tiempo de ocio y, en la mayoría de las ocasiones, acompañados por aquellas personas  con quienes nos sentimos a gusto. Pero claro, las circunstancias son las que son, y aunque un confinamiento casero no es el mejor punto de partida para desarrollar estos viajes en positivo, siempre nos queda la certeza de que después de la tempestad llega la calma. Y con la vista puesta en esa calma surgen los siguientes paseos en positivo. Paseos que sugerimos como escapadas (oníricas a día de hoy y como proyecto real en el incierto futuro) de este confinamiento desquiciante, que vamos a intentar esquivar  gracias a la imaginación y el anhelo de esos tiempos mejores que seguro llegarán. 

Cada uno de estos viajes de confinamiento los serviré en tres vuelcos, como el cocido madrileño. De momento os sirvo el Primer vuelco 

Paseo desde la terraza: Madrid, Madrid, Madrid. 

En estos días de confinamiento valoro especialmente las vistas despejadas de Madrid que disfruto desde mi terraza.  Buena parte de los tejados de la ciudad se extienden ante mí, y si la meteorología lo permite, procuro aprovechar al máximo este privilegio: un aperitivo, la comida, arreglar las plantas… más aún ahora que los pájaros parece que cantan con megáfono y que por primera vez (al menos yo no lo recuerdo antes) me sirven cada mañana de despertador en sustitución de los habituales ruidos de motor y sonidos de claxon de los coches que pasan bajo mi ventana. Evidentemente esto es una ventaja. Nunca antes había vivido esta situación en mi casa. Son los milagros de la ausencia de tráfico y de gentío en las calles. Sinceramente a mi me encanta esta tranquilidad tantas veces anhelada en días pasados.

Todo esto, aun considerándolo maravilloso, que lo es, me hacer recordar, desde mi silla en la terraza, el bullicio tradicional de la ciudad, el gentío en su día a día y por supuesto en sus fiestas y verbenas que ya están próximas: San Isidro en Mayo, San Lorenzo, San Cayetano y La Paloma en Agosto.

Doy por sentado que San Isidro ya lo hemos perdido en este 2020 “El Confinado”. Por lo que, aprovechando que además de ser mis fiestas preferidas  y  que se celebran en pleno verano, mi estación favorita, os voy recomendar un paseo (imaginario, o como verdadero proyecto para este verano) por las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma. Una excelente oportunidad de ver Madrid de otra manera.

Todas ellas son fiestas muy populares, llenas de vida y de la alegría que tanta falta nos hace ante tanta desgracia y se celebran en los barrios más céntricos y castizos de Madrid.

Estas fiestas se suceden unas detrás de otras y nos ofrecen un espectáculo difícil de ver el resto del año, con chulapos, chotis, limonada, chiringuitos donde tomar alguna tapa y muuucha gente con toda la intención de pasarlo bien. Vamos, lo que es un “back to the roots” con la mejor disposición.  

Las fiestas de San Cayetano, también llamadas Fiestas de Cascorro por ubicarse en el entorno de la Plaza de Cascorro y el Rastro, son las que dan el pistoletazo de salida a las fiestas de verano de Madrid el 7 de Agosto.  Las calles de todo este barrio se adornan con farolillos, banderines y guirnaldas y los balcones de sus casas decimonónicas (algunas de ellas son pintorescas corralas) resultan especialmente llamativos cuando cuelgan de ellos algún que otro mantón de Manila.

A continuación la fiesta se traslada al barrio de Lavapiés, muy, muy cercano a El Rastro, para celebrar la festividad de San Lorenzo el 10 de Agosto en el entorno de la calle Argumosa,  manteniendo el mismo ambiente festivo en sus calles que en San Cayetano.

Por último, y como apoteosis final, el 15 de Agosto se celebra el día Grande de las Fiestas de La Paloma, con bajada del retrato de la Virgen de La Paloma por los bomberos de Madrid y una ofrenda floral en la fachada del colegio La Salle – La Paloma. Estas fiestas inundan la Plaza de La Paja, las Vistillas, la calle Toledo…, y son absolutamente divertidas con gente de todo tipo bailando en las calles al ritmo de igualmente todo tipo de música y melodías que salen de pisos, bares y escenarios que pueblan cada uno de los rincones engalanados del barrio.

Esta invitación nos permitirá soñar, al menos por un rato, con las aglomeraciones y diversiones pasadas que seguro echaremos de menos, al menos durante un tiempo. 

La verdad es que este post  no sé si al final me ha quedado un poco “regulero” en cuanto a “Joie de vivre” se refiere, y aunque la voluntad es máxima, las circunstancias que vivimos no acompañan.

Nos podrán quitar la posibilidad de reunirnos y celebrar nuestras fiestas o las de cualquier otro punto en el mundo, pero seguro que nuestra imaginación sabrá sortearlo volando más alto. 

Hasta el próximo paseo en positivo. Será desde el mullido sofá de mi salón.