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El cocido madrileño de la señora Concha

Receta del cocido madrileño de la señora Concha:

Ingredientes para 4 personas:

  • 2 vasos de agua llenos de garbanzos de Fuentesaúco.
  • 6 hojas de repollo (de las exteriores).
  • 3 zanahorias pequeñas.
  • 1/2 puerro grande.
  • 1 hueso de ternera.
  • 1 chorizo.
  • 1 morcilla de cocer (no de arroz).
  • 1 trozo de morcillo (o de falda con su ternilla).
  • 1 vaso de agua lleno de fideos (cabellín).
  • aceite de oliva. 
  • sal.

 

hervir

Preparación:

La noche anterior, echamos los garbanzos en un bol grande para ponerlos remojo y que cuando aumenten sigan cabiendo dentro del recipiente. 

Poner a hervir casi un litro de agua y cuando esté muy caliente, se vierte sobre los garbanzos. Los dejamos reposar toda la noche.

A la mañana siguiente se pone hervir una olla grande casi llena de agua.

Preparar los huesos lavándolos, pelar las zanahorias y el puerro. Se le añade el hueso de jamón, el de ternera, las zanahorias (enteras y peladas) y el puerro (entero). Cuando empiece a hervir se le incorporan los garbanzos.

cociendo

Según van cociendo los huesos y demás ingredientes, se irá formando una capilla de grasa e impurezas en la superficie del agua. Hay que ir quitándole la grasa con un colador (espumándolo) durante los primeros 10 o 15 minutos.

Conviene ir preparando el tocino, hay que limpiarle un poco la piel con un cuchillo para confirmar que no tiene pelillos. Lavamos el tocino, la carne, el repollo, el chorizo y la morcilla.

Cuando ya hayan pasado 10 o 15 minutos, ya habrá espumado lo suficiente y le incorporaremos la carne y el tocino.

caldo para sopa

Si nos hemos pasado de cantidad de agua en la olla (que será el caso, porque eso nos viene muy bien) vamos retirando poco a poco el caldo y se reserva para sopa (debe sobrar 1litro y medio aprox. para caldo).

Es muy importante que los garbanzos cuezan despacio (al 4 de 6).

Añadimos un chorrito de aceite y un poco de sal. 

Dejamos cociendo los garbanzos unas tres horas (hay que probar los garbanzos para comprobar que no estén duros).

En una cacerola mas pequeña ponemos a cocer el repollo y la patata cortados en trozos grandes. Usamos una cacerola mas pequeña porque de ahí no vamos a sacar caldo.

Cuando empiece a hervir, se deja al 4 (de 6) a los 15 minutos de estar cociendo se le añade el chorizo y la morcilla.

Antes de que pasen otros 15 minutos estará cocinado el repollo. Añadirle sal y un poco de aceite de oliva.

repollo cocido

Para la sopa:

Hemos ido sacando el caldo de donde cuecen los garbanzos. Habremos conseguido aproximadamente 1litro y medio de caldo, lo pasamos a una cacerola y le añadimos un cacito del caldo del repollo. Cuando empiece a hervir se le añaden los fideos, que deben cocer 6 u 8 minutos (lo que recomiende el fabricante de los fideos).

sopa de cocido

Servir:

Por un lado la sopa, sin chorizo ni nada, que hoy ya tiene saborcito rico.

Por otro lado la fuente de garbanzos, zanahoria, patata y repollo. 

La carne, el chorizo, la morcilla y el tocinito se pueden poner por separado o en la fuente de los garbanzos.

Regar abundantemente de aceitico rico 🙂

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Las torrijas de la señora Concha

Receta de las torrijas de la señora Concha:

Ingredientes para 4 personas:

  • Una barra de pan de torrijas
  • Casi un litro de leche entera o semi 
  • 400g de azúcar
  • Medio bote de canela molida
  • Medio litro de aceite de girasol
  • 3 huevos

 

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Preparación:

Cortar el pan de torrijas en rodajas de 2cm de grosor aproximadamente y, a ser posible, en rodajas diagonales para que las torrijas queden más largas y grandes.

Poner a calentar casi un litro de leche y cuando esté caliente, se vierte poco a poco unos 150g de azúcar y se remueve bien. Es importante echar el azúcar con la leche ya caliente para que se disuelva bien y no se quede pegado en el fondo del cazo. Retirar del fuego.

Disponer las rodajas de torrijas en una bandeja grande (como por ejemplo la del horno) y verter la leche sobre el pan poco a poco para que se vayan empapando. En lugar de verter toda la leche, dejar reposar las torrijas unos 10 minutos  y que vayan absorbiendo la leche.

Es muy importante que las torrijas queden blanditas por todos los sitios. Para conseguirlo, lo mejor es darles la vuelta a las torrijas para que se empapen uniformemente y echarles más leche por donde se note que estén aún secas.

Preparar en un plato sopero medio bote de canela y 350g de azúcar, aproximadamente y mezclar ambos condimentos hasta que el color sea homogéneo.

En un bol grande, batir tres huevos.

En la sartén preparar el aceite de girasol: tiene que tener un dedo de altura aproximadamente. Poner a calentar la sartén a fuego fuerte.

Vamos sacando las torrijas de la leche y empapandolas en el huevo.

Con el aceite caliente las freímos y en cuanto comienzan a dorarse las sacamos con la espumadera escurriendo bien para dejarlas en un platito cercano.

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Cuando hemos realizado esta operación con todas las torrijas, pasamos a rebozarlas con canela y azúcar. Éste es el momento preferido de los niños: ¡ojito! que igual queman un poco…

Se rebozan por ambos lados con la mezcla de azúcar y canela que tenemos en nuestro plato sopero y se colocan en la fuente en la que las vayamos a presentar.

Cuando hemos realizado esta operación con todas las torrijas, pasamos a rebozarlas con canela y azúcar. Éste es el momento preferido de los niños: ¡ojito! que igual queman un poco…

Se rebozan por ambos lados con la mezcla de azúcar y canela que tenemos en nuestro plato sopero y se colocan en la fuente en la que las vayamos a presentar.

En cuanto se enfríen un poco se pueden comer, pero el momento cúlmen les llega cuando, pasadas unas horas, comienza a formarse un almíbar con la leche, canela y azúcar en el fondo…

Buen provecho. 

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Presentación y aperitivo

Presentación y aperitivo

Hola a todos desde el blog de Suavecito.org.

Con estas líneas iniciamos una serie de breves comentarios sobre actividades, cosas o asuntos que nos inspiran y que conectan muy bien con el espíritu de Suavecito.org.

Estas reflexiones se convertirán en nuestros “Paseos en Positivo” y nacen con la idea de poner en valor pequeñas cosas que nos agradan. Pueden ser costumbres, lugares, objetos o simples cosas sencillas que observamos y disfrutamos con gusto y admiración (vamos, que nos transmiten lo que todos llamamos “buen rollo”), y que muy posiblemente tengan que ver con nuestro tiempo de ocio y los momentos que compartimos con otras personas.

Una vez claro el propósito positivo de compartir disfrute y ahuyentar la mala baba en general, empezamos con eso tan maravilloso que llamamos EL APERITIVO, que aunque parezca el simple paso previo al prometido buen final, no deja de ser una fiesta en sí mismo, y esos aperitivos de fin de semana son gloria, claro que sí, ya sean de paella con cosas, sin cosas, de patatas bravas, ali oli o braviolis (¿?), el hecho de compartir esta fiesta ya es algo único de nuestra cultura que merece un elogio.

Vivimos en la ciudad de Madrid y es imposible resumir el montón de propuestas interesantes que nos ofrece la ciudad (ni lo vamos a intentar). Esto no pretender ser una guía de nada, sino un lugar desde donde nos permitimos vociferar cosas que nos gustan, intentando no ofender a nadie, sin más, por lo que ahí van algunos lugares en los que nosotros disfrutamos de un aperitivo:

Para un aperitivo de barrio tenemos el  “Olivares”, junto al metro del Barrio de la Concepción, donde podéis cervezas bien tiradas, unas bravas y un pescaíto en adobo con los amigos. Lugar tradicional, sencillo y divertido para ir en grupo.

Para opciones más finas o para encuentros menos multitudinarios, disfrutamos  de la “Taberna y Media”, en Lope de Rueda 30, en pleno barrio de Ibiza, en dónde crecimos. Aquí hace unas semanas tomamos unos torreznos que quitaban el sentido (aquello más que torreznos era un cochinillo), o la Venta la Hidalguía, en Menorca 15, también en el barrio de Ibiza, con una ensaladilla rusa y un vermouth “especial” tremendos.

Como somos de los que nos dejamos aconsejar y nos gusta descubrir vinos diferentes, o mejor dicho, que nos los descubran, tenemos como referencia la tienda la Fisna, en calle del Amparo 91, en el madrileño barrio de Lavapiés. Tanto Iñaki como Delia son dos personas maravillosas, llenas de conocimiento que comparten con gusto. Es un lugar especial y tomarnos un vino allí acompañado de alguna de sus tapas exquisitas (como las albóndigas) siempre es un acierto.

Otro lugar que nos encanta, muy castizo y lleno de sabor es “La Casa de las Torrijas”, en la calle de La Paz nº4, a dos pasos de la Puerta del Sol de Madrid. Se trata de un precioso local antiguo con una barra repleta de azulejos de colores en dónde no sólo se pueden probar sus deliciosas torrijas sino que además podréis disfrutar de un sorprendente “Bloody Mary” con la fuerza suficiente como levantar el ánimo a cualquiera.

Seguiremos voceando más ocurrencias similares o completamente diferentes en próximas publicaciones.

Hasta pronto.