Las torrijas de la señora Concha

Receta de las torrijas de la señora Concha:

Ingredientes para 4 personas:

  • Una barra de pan de torrijas
  • Casi un litro de leche entera o semi 
  • 400g de azúcar
  • Medio bote de canela molida
  • Medio litro de aceite de girasol
  • 3 huevos

 

Preparación:

Cortar el pan de torrijas en rodajas de 2cm de grosor aproximadamente y, a ser posible, en rodajas diagonales para que las torrijas queden más largas y grandes.

Poner a calentar casi un litro de leche y cuando esté caliente, se vierte poco a poco unos 150g de azúcar y se remueve bien. Es importante echar el azúcar con la leche ya caliente para que se disuelva bien y no se quede pegado en el fondo del cazo. Retirar del fuego.

Disponer las rodajas de torrijas en una bandeja grande (como por ejemplo la del horno) y verter la leche sobre el pan poco a poco para que se vayan empapando. En lugar de verter toda la leche, dejar reposar las torrijas unos 10 minutos  y que vayan absorbiendo la leche.

Es muy importante que las torrijas queden blanditas por todos los sitios. Para conseguirlo, lo mejor es darles la vuelta a las torrijas para que se empapen uniformemente y echarles más leche por donde se note que estén aún secas.

Preparar en un plato sopero medio bote de canela y 350g de azúcar, aproximadamente y mezclar ambos condimentos hasta que el color sea homogéneo.

En un bol grande, batir tres huevos.

En la sartén preparar el aceite de girasol: tiene que tener un dedo de altura aproximadamente. Poner a calentar la sartén a fuego fuerte.

Vamos sacando las torrijas de la leche y empapandolas en el huevo.

Con el aceite caliente las freímos y en cuanto comienzan a dorarse las sacamos con la espumadera escurriendo bien para dejarlas en un platito cercano.

Cuando hemos realizado esta operación con todas las torrijas, pasamos a rebozarlas con canela y azúcar. Éste es el momento preferido de los niños: ¡ojito! que igual queman un poco…

Se rebozan por ambos lados con la mezcla de azúcar y canela que tenemos en nuestro plato sopero y se colocan en la fuente en la que las vayamos a presentar.

Cuando hemos realizado esta operación con todas las torrijas, pasamos a rebozarlas con canela y azúcar. Éste es el momento preferido de los niños: ¡ojito! que igual queman un poco…

Se rebozan por ambos lados con la mezcla de azúcar y canela que tenemos en nuestro plato sopero y se colocan en la fuente en la que las vayamos a presentar.

En cuanto se enfríen un poco se pueden comer, pero el momento cúlmen les llega cuando, pasadas unas horas, comienza a formarse un almíbar con la leche, canela y azúcar en el fondo…

Buen provecho.