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Delatándome

Delatándome

Vaya, vaya. Pero si estamos en Navidades ya. Parece que he estado muy calladito durante bastante tiempo ¿verdad? Lo cierto es que hace casi un año que iniciamos una nueva etapa en el blog de “Suavecito” enfocada a compartir y gritar a los cuatro vientos, tanto ideas como lugares, aficiones o cualquier otro asunto que nos agradara, que nos diera gusto por dentro  y que nos alejara del mal rollo.

Estos asuntos acompañados de textos y fotos, surgen  más del corazón que de la cabeza y pretenden reflejar el espíritu de “suavecito.org”: cosas sencillas, auténticas, accesibles, que nos atraen por su naturalidad y calidad. Y en esas estamos, precisamente en el año más anómalo, fatídico y convulso que a la mayoría de nosotros nos ha tocado vivir.

Ahora que me doy cuenta, éste que escribe, en ningún momento se ha presentado formalmente y creo que después de un año ya es hora: Mi nombre es Adolfo,  soy el hermano de Inma, la cara B de “suavecito.org”  y soy quien, con mis comentarios y opiniones,  únicamente pretendo animar al personal con cosas y lugares que me gustan y generan positividad y, quién sabe, igual a vosotros os ocurre lo mismo. Ese es mi objetivo, el de alguien completamente ajeno al mundo textil (aunque ya no tanto), pero con criterio propio. Vamos, como cualquier hijo de vecino, salvo que se demuestre lo contrario.

Una vez me he delatado, voy a continuar con el juego, y es que me ha venido a la cabeza, (así, un poco al tuntún), mi querencia hacia las latas de conserva, especialmente las de pescado. Lo cierto es que estoy de suerte ya que la industria conservera en España y Portugal nos ofrece la posibilidad de disfrutar de productos de altísima calidad, por lo que desde aquí quiero romper una lanza (o media docena si hace falta), a favor de estos humildes manjares, que igual nos salvan un aperitivo festivo que nos sacan del apuro de una cena improvisada. Y es que aunque parezcan ser los eternos secundarios de la película, en no pocas ocasiones se comen por los pies a algunos “protas” con ínfulas. Pero ojo, no todas las conservas son maravillosas, aunque las que os señalo a continuación a mí me lo parecen. Ahí va una pequeña muestra de la selección que no falta en mi despensa.

  • Conservas Pesasur

No hay vez que baje a Ayamonte (Huelva) y no me traiga un cargamento de conservas de esta marca. Simplemente me encanta la melva (canutera o no) en aceite de oliva. Es espectacular. También me apunto al atún encebollado y al atún con fritada de verduras. Cualquiera de estas opciones las acompaño con una ensalada verde y se convierte en una cena deliciosa y rápida. 

A tener en cuenta que también comercializan una línea de productos especiales en colaboración con Angel León (el Chef del Mar), como son: melva a la Roteña, atún en escabeche de zanahorias, caballa en salsa marroquí,… son opciones más sofisticadas.

Un apunte medio secreto: si pensáis comprar productos Pesasur, un buen lugar para ello es la gasolinera BP de Ayamonte. Desconozco la relación existente entre la gasolinera y la fábrica de Pesasur, pero sí os digo que tiene la mayor oferta de productos de la marca que he visto en cualquier lugar, incluso más que en la propia fábrica y al mismo precio que en ella, con la ventaja de que no cierra ningún día y su horario es más amplio.

  • Conservas Tenorio.

Marca portuguesa que descubrí hace unos años y que sirvió para engancharme al “filete de atum em Azeite com Limao dos Açores e piri piri” y al filete de atún listado con tomate seco y albahaca, ambos ofrecidos en unas latas de conserva preciosas, como suele ser habitual en Portugal. La lata de atún con tomate seco y albahaca es mi perdición (por eso ya no hay foto) y antes lo podía comprar con facilidad incluso en Ayamonte, pero ahora no hay forma de encontrarlo. Ni idea de dónde lo comercializan. Parece agotado en todas partes.  En fin, espero que no lo hayan retirado ya que sería una enorme pérdida para la Humanidad.

 

  • Conservas Ramón Franco.

Si os gustan los mejillones, o queréis impresionar a un invitado al que le gusten los mejillones,… o aunque no le encanten, mantenga cierta capacidad de sorpresa, os recomiendo poner en la mesa unos mejillones Ramón Franco. Son espectaculares tanto por sabor como por aspecto. Parece el mejillón que se comió al mejillón. Son enormes pero muy finos, gallegos, de A Pobra Do Caramiñal que ofrece un entorno precioso, con magníficas playas, cerca de Corrubedo,… y lo dejo que me voy del tema.

  • Conservas de Cambados y Balea

Ambas opciones son mis preferidas para las conservas de sardinillas en aceite de oliva. Las dos conserveras son gallegas y ofrecen además otros productos igualmente deliciosos. Estas sardinillas que señalo son finas y ricas, ricas. 

Combinado perfecto para un tentempié (un saludo papá): montadito de pan de verdad de sardinillas en aceite de oliva con pimientos de piquillo. Amén. 




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